El primer error es tratar el tema como si existiera una única “búsqueda” capaz de resolverlo. En una investigación real, el objeto del encargo debe descomponerse en preguntas verificables. Cada pregunta requiere fuentes distintas, un nivel de corroboración definido y una decisión previa sobre qué resultado será suficiente para considerarla respondida.
También debe definirse el periodo relevante. Una información correcta pero antigua puede ser inútil para la pregunta actual. Del mismo modo, una coincidencia de nombre, domicilio, fotografía o empresa no demuestra identidad por sí sola. La calidad depende de la relación entre dato, persona, fecha y contexto.
Un enfoque profesional utiliza una matriz de investigación: pregunta, hipótesis, indicador esperado, fuente potencial, hallazgo, contradicción y nivel de confianza. Esta estructura permite saber qué parte del caso está respaldada y qué parte continúa abierta.
Criterio de calidad: el informe debe permitir que una persona que no participó en la investigación entienda de dónde provino cada afirmación importante y qué limitaciones existen.